¿Qué le urge al cuerpo?

Me hamaco, me oxido
me hamaco, me oxido
me hamaco, desconfío

La entrega ante todo
y después lo desconocido

Un cuerpo enroscado en años
que se arma y desarma
se desarma y se arma
aprendiendo a jugar
una vez más.

Tengo que sentir mucho
y para eso debo confiar.

Cuanta dicha encendida
libre
alta
deliciosa y perversa
a la hora de los cuerpos.


(la ultima parte es de Susana Esther Soba, escritora de mis pagos)

1 comentario:

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Cuanta emocion tienen tus versos.
¿Has ido cambiando tus nombres para escribir?
Un abrazo.