Siempre en la búsqueda de nuevas sensaciones en la piel para poder crear  y transformar. Imagina con lo que le alcanza y tiene esa manera de mirar que tanto la asusta, eso no desaparece así porque si, debe haber una pequeña distancia entre la euforia y la soledad para que tome forma y se convierta en miedo. Pero no hoy, se mantiene alta, con firmeza, respirando, sintiendo.
Sentir el frío, el cielo encima, su cuerpo y el de los otros.
El corazón late 
y le brillan
sonrisas en los ojos.













Todo lo demás es un invento.

2 comentarios:

deliriosinfonico dijo...

Pero el miedo a veces va volviendo esa distancia tan grande como produnda...

Flora dijo...

es cuestión de que no crezca